Quiero lobos en mi vida

Ara

Ara

Canis lupus familiaris pero Canis lupus al fin y al cabo, el lobo convive con nosotros desde hace unos 30.000 años según los últimos descubrimientos para acabar siendo una subespecie conocida vulgarmente como perro. Desde pequeño he convivido con “lobos” y me seguirán acompañando el resto del camino que me queda por recorrer. Aunque quien suele seguir este blog sabe que tengo la cabeza llena de pájaros mi animal totem o favorito es el lobo, otro de los legados que me dejó mi madre que con el tiempo cambió el guión de Caperucita Roja para tratar al lobo como se merece.

Al igual que ellos somos animales sociales, un tanto especiales, al ser conscientes de nuestra propia existencia pero al fin y al cabo no dejamos de ser animales. Somos parte de la Naturaleza ni más ni menos que el resto de seres vivos con los que convivimos, creo que muchas veces se nos olvida que significa Vida en el sentido estricto de la palabra si comparamos con lo mucho o poquísimo que sabemos del Universo. Tenemos una necesidad imperiosa del resto de seres vivos sin ellos no hay nosotros pero sin nosotros si que hay ellos.

Ara

Ara

Allá por el Paleolítico Superior, hace unos 40.000 – 30.000 años a.C. un superdepredador con el compartíamos la cúspide de la cadena trófica y del cual seguramente aprenderíamos tácticas de caza para luego imitar y mejorar, se acercó al humano. ¿O fue al revés? Creo que no lo sabremos con certeza, quizás hacerse con unos cachorros tras matar a sus padres, quizás que se acercarse a los restos de nuestras cacerías… El caso es que se hizo esa unión, un mutualismos entre nuestras especies. Acabamos domesticándolo y usándolo como fiel compañero en cacerías, guardián de nuestro hogar hasta llegar a una relación sentimental.

Ara

Ara

Esa relación necesaria que he comentado antes me hace sentirme afortunado de tener un lobo en casa. Sólo he de observar a Ara y sus comportamientos con otros perros propios de lobos con su jerarquía y estructura social, de la cual formamos parte, me hacer tener un cachito de mundo salvaje en mi casa. Todos sabemos los beneficios que nos aportan, su importancia en el crecimiento emocional de niños, su uso con invidentes, enfermos de diabetes, perros guía, rescate de personas… pero sobre todo para quien tiene perro lo que le aporta personalmente.

Quizás por ello alzo la voz para que se respete a los perros Canis lupus familiaris pero sobre todo para pedir el respeto al origen del mismo, porque yo quiero que en mis montes corra libre el Canis lupus signatus, para que el lobo nos siga acompañando en nuestro camino, creo que es lo menos que se merece por lo mucho que nos ha dado.

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