Polluela bastarda (Zapornia parva) en los Monegros

Hembra de polluela bastarda

 

El domingo estuve todo el día pajareando por los Monegros aprovechando estos días tan primaverales. Comencé la jornada a las 5:30 ya que mi objetivo inicial era la alondra de Dupont o Ricotí (como se le conoce en Aragón). Por desgracia y la zona que visité no encontré o al menos no quisieron cantar alguno de los machos que controlaba. Esto no significa que no estén, puede que no se dejaran oír o que lo hicieran en algún momento que yo no estaba. De todas formas hablandalo con compañeros la situación no ha mejorado y sólo quedan algunos territorios en parches aislados como demuestran diferentes estudios:

 

Amanecía ya, la mayoría de aláudidos estaban en un canto desenfrenado, una algarabía de sonido que ante la salida del sol se mezcló con el verde de los cultivos y los mantos blancos de las Diplotaxis erucoides. No voy a negarlo, es para mí uno de las cosas más bellas que se puede ver, la llegada de la primavera a Monegros. Más allá de mi bucólica y apasionada visión de este ecosistema, las observaciones realizadas a lo largo de la jornada muestran lo que la mayoría desconoce, que la estepa rebosa vida y de que manera.

 

 

Disfrute de un joven de águila real apostada en uno de esos mases abandonados, muchos por el robo de tejas, con las consecuencias que tienen sobre la fauna como lechuzas, cernícalos primillas, carracas…. al dejar en jaque estas construcciones que tanto se usaban antiguamente. Observé a mis dos primeras collalbas rubias de la temporada, alcaravanes, gangas ortegas y un largo etc. En mi transcurso vi un vehículo y varias personas con telescopio, me crucé con ellos por casualidad y la ocasión se prestó para intercambiar unas palabras. Era gente que venían de Cataluña, habían venido a disfrutar de la estepa y sus aves, se notaba que les encantaba. En el intercambio de observaciones y opiniones me comentaron que habían observado el día anterior a una polluela bastarda (Zapornia parva) parece ser que ya no es Porzana sp., y que iban a ver si conseguían fotografiarla mejor, así que me invitaron a ir a verla. No dudé ni un instante, no es una especie muy rara o escasa pero si que es esquiva y por lo visto en este paso prenupcial están haciendo bastante acto de presencia en toda la península.

 

 

Llegamos a la charca, una mera charca de apenas 300m2 junto a la carretera, en la primera pasada con los prismáticos una sombra llama nuestra atención entre las aneas. Ni dos minutos y ya habíamos “visto” a la polluela. No deja de sorprenderme como en un espacio tan reducido este ave ha decidido parar en su periplo migratorio y reponer energías… y nosotros siempre pensando en grandes espacios, lugares prístinos e impolutos de virgen naturaleza para que luego las aves nos devuelvan a la realidad y nos digan que tienen alas, que a veces no es el tamaño sino la casualidad o azar de como espacios pequeños pero con ciertos recursos los que les sirven para sobrevivir. La observación continúa durante más de una hora para intentar retratarla lo mejor posible, yo lo único que conseguí es una foto donde sale la cabeza tapada y un escaso vídeo de la frenética actividad de la polluela.

Tras despedirme de los compañeros catalanes, me acerco al río Alcanadre, allí observo los primeros vencejos reales del año, páridos y pícidos… todas estas aves que precisan de agua. Por la tarde y tras la comida la jornada continúa hasta la puesta del sol. El día se salda con 81 especies distintas de aves observadas y la satisfacción de haber tenido un gran día de campo.

 

 

Seguiendo a las boletas

Alimoche alzando el vuelo

Alimoche alzando el vuelo

Boletas es el nombre que recibe el alimoche (Neophron perctopterus) en Aragón, también es sobradamente conocido como el buitre sabio debido al capítulo de Félix Rodríguez de la Fuente es casi obligatorio citar el momento de la rotura del huevo de avestruz. Esa habilidad junto a su alta capacidad para encontrar pequeñas carroñas le ha hecho muy vulnerable a los venenos, si sumamos a eso otros problemas con aerogeneradores, molestias, abandono del pastoreo extensivo… la situación de la Boleta no es buena.

Alimoche

El Valle del Ebro siempre ha sido junto a Navarra (Bardenas Reales) uno de los lugares con mayores densidades de alimoche en toda la península. Sin embargo su descenso ha sido acusado, se puede consultar aquí la memoría para el doctorado de Juan Manuel Grande (consultar pág. 200). Estos días he revisado varios territorios en la zona de Monegros y es triste ver en el gps y las notas los antiguos territorios muestra de la buena población de antaño.

Alimoche

Sin embargo recibo buenas noticias de la zona del sistema ibérico, espero que poco a poco se recupere a este singular buitre gran limpiador de nuestros campos, visitante africano que año a año vuelve a nuestras tierras a deleitarnos con su dominio del aire, a traernos el calor para luego llevárselo.

Lavandera cetrina (Motacilla citreola), 1ª cita para Aragón

Lavandera cetrina (Motacilla citreola)

Lavandera cetrina (Motacilla citreola)

El miércoles 29 de marzo me acerqué hasta el embalse de San Salvador, en Huesca, junto con Javier Train y Hector Bintanel para disfrutar de una lavandera cetrina (Motacilla citreola) que había localizado el día anterior Daniel Cazo. Se trata de un macho adulto con un plumaje precioso, un amarillo que contrastaba con cualquier cosa de alrededor que incluso refugiado entre la vegetación se le podía observar.

Lavandera cetrina (Motacilla citreola)

Lavandera cetrina (Motacilla citreola)

Estaba junto a un grupo de lavanderas boyeras, seguramente viniese acompañada de esta especie en su viaje migratorio, aunque en el lugar de observación las mantenía a raya. Dicha especie cría en Europa y otras zonas de Asia pero la zona más cercana sería Turquía. Aunque no es raro el paso de esta especie por España, ya ha dejado de ser rareza nacional por los registros, su paso suele darse por la costa mediterránea mayoritariamente, se trata pues de la primera cita de esta especie para Aragón.

Entretenida en un charco junto al embalse se alimentaba incesantemente de larvas de quironómidos, una muestra de ello es el vídeo que os dejo a continuación.

Lavandera cetrina (Motacilla citreola) Citrine Wagtail from Brookei on Vimeo.

Monegros 25/1/2015

Agachadizas (Gallinago gallinago)

Agachadizas (Gallinago gallinago)

Ha pasado casi todo el mes y aún no me había acercado a Monegros así que no tardé en salir pronto por la mañana. El tiempo no acompañaba (a día de hoy sigue sin acompañar) ya que hacía mucho viento y eso dificulta el vuelo de las aves, sobre todo de las más pequeñas. Sigo la ruta de siempre, haciendo el “triángulo” de Villanueva de Sigena, Sena y Castelflorite, donde los hábitats áridos propios de Monegros a duras penas sobreviven entre frutales, campos de regadíos, arrozales… sin embargo éstos son también lugares propicios para muchas aves.

Avefría (Vanellus vanellus)

Avefría (Vanellus vanellus)

En los arrozales inundados podemos encontrar las avefrías, lavanderas blancas, bisbitas, agachadizas, garzas reales y algún aguilucho lagunero merodeando a ver que puede pillar. Entre los frutales se mueven fringílidos como jilgueros, pardillas y pinzones aunque también pude observar aun ejemplar de zorzal real.

Bisbita pratense (Anthus pratensis)

Bisbita pratense (Anthus pratensis)

En invierno los grupos de trigueros son bastante numerosos aquí aunque también lo son los gorriones comunes aunque estos últimos siempre ligados a zonas humanizas. Con ellos, en su hueco el mochuelo, escondido ante el paso de un coche. La zona aledaña a las parideras en uso son muy activas y abundan las lavanderas, colirrojos, bisbitas…

Busardo ratonero (Buteo buteo)

Busardo ratonero (Buteo buteo)

Como es habitual todos los años, unas cuantas grullas se quedan a invernar en la zona, son de carácter muy esquivo y si no es un vehículo que ellas reconozcan salen volando a la mínima. Haciendo un conteo por encima en los diversos grupos de diferentes zonas pude contar alrededor de 500 grullas. Antes de recogerme para casa toca parada en unos cortados, en busca de treparriscos, que no había, de collalba negra que no ví aquel día aunque pude disfrutar de un ratonero bastante claro, roqueros solitarios y un curioso zorro que no se fiaba del objetivo que salía por la ventanilla de mi furgoneta.

Migración en los Monegros

Portada Aire Libre del Diario Alto Aragón

Portada Aire Libre del Diario Alto Aragón

Se acabó el verano, hace ya varias semanas que no se oyen a los vencejos en nuestros pueblos y ciudades, ahora sólo se ven pequeños grupos de golondrinas y aviones que se concentran para seguir su viaje hacia el sur. También podemos ver de paso a papamoscas cerrojillos, mosquiteros musicales, collalbas grises… y dentro de poco comenzaremos a ver ya a los invernantes por nuestra tierra. Y hablando sobre la migración, hace poco me publicaron un artículo en el diario Alto Aragón sobre la migración en los Monegros, os dejo aquí el enlace por si queréis echarle un vistazo.

Grupo de cernícalos primilla

Grupo de cernícalos primilla

Estando en Villanueva de Sigena decidí dar una vuelta, como siempre usando el mismo recorrido, y aunque escasamente estuve una hora dio mucho de si. Quizás lo más destacable de la jornada fueron ver ciertas especies migradoras, quizás las últimas observaciones para estas especies en lo que queda de año. Pude sorprender a una carraca, muy esquiva por cierto, si se suelen ver por esta fecha en paso aunque en la zona también cría alguna pareja. Lo más destacado fueron los cernícalos primillas que se podían ver en pequeños grupos de 4-5 ejemplares alimentándose así como grupos más numerosos apostados en las torres eléctricas. Es habitual en esta especie observar concentraciones, en ocasiones muy numerosas.

Mochuelo (Athene noctua)

Mochuelo (Athene noctua)

No fallan tampoco los residentes, como el mochuelo, donde en una pequeña casa derruida había tres jóvenes ejemplares mirando con esa curiosidad característica de los mochuelos. También se pueden ver ya buenos grupos de avefrías que de cara al invierno visitan arrozales y otros campos de labor para alimentarse.

Mochuelo (Athene noctua)

Mochuelo (Athene noctua)

Curiosidades del plumaje del aguilucho lagunero

Macho de aguilucho lagunero

Macho de aguilucho lagunero

En una zona de Monegros cercana al río Alcanadre es habitual ver a los aguiluchos laguneros (Circus aeruginosus). Esa mañana pude disfrutar de los vuelos nupciales que hacen estas rapaces, espectacular ver al macho ascender a gran altura hasta casi perderse de vista para luego realizar picados con tirabuzones hasta bajar a donde se encuentre la hembra y quizás copular. Esa mañana pude realizar fotos a dos ejemplares y hay es donde empezó lo divertido.

Queda tanto por descubrir, por saber… ya en mis observaciones mientras realizaba las primeras fotografías me fijé que aquel individuo con apariencia de hembra o de juvenil tenía algo que se salía de lo común, tenía el iris amarillo, una característica típica de los machos y según la bibliografía que he consultado un rasgo distintivo. En mi búsqueda lo primero que hice fue buscar en la página de Javier Blasco, un referente en cuanto a fichas de mudas, y en las páginas 3 y 4 de la ficha del lagunero aparece una foto de una hembra con iris amarillo.

Aguilucho lagunero por idetificar

Aguilucho lagunero por idetificar

La cosa no queda ahí, en las pocas fotos que puede obtener, fueron pocos segundos, el plumaje del ejemplar parece bastante nuevo y podría parecer un ejemplar jóven aunque un ejemplar juvenil estaría cambiando las plumas de vuelo para estas fechas, mientras que los adultos lo hacen un poco más tarde, la hembra durante la incubación ya en mayo y los machos algo más tarde (6 semanas después). Compartiendo la foto con varios compañeros parece que dicho ejemplar tiene plumas de dos generaciones en las secundarias, las más internas muy marrones y algunas secundarias más externas algo más azuladas. La cola parece marrón lisa (sin las barras características de las hembras que aparecen en la guía de Javier Blasco). Además el ojo amarillo determina que no se trata de un juvenil.

Aguilucho lagunero por idetificar

Aguilucho lagunero por idetificar

Sin embargo hay una posibilidad de que estemos ante un ejemplar con características medias entre una hembra y un macho. Entre los que solemos ver estas aves nos ha llamado la atención de que la mayoría de las veces observábamos ejemplares hembra y/o jóvenes y rara vez machos (muy distinguibles en su plumaje adulto). Hay varios estudios al respecto al porqué de este motivo, parece ser que algunos machos de aguilucho lagunero tienden a tener un “aspecto” de hembra en su plumaje para evitar confrontaciones con otros machos, os dejo aquí este estudio.

Aguilucho lagunero por idetificar

Aguilucho lagunero por idetificar

Eduardo Ruíz Baltanás, un fotógrafo español ya ha retratado una cópula de laguneros donde el aspecto de ambos individuos era casi idéntico. Me quedo ante la duda de la “identidad” de este ejemplar, motivo el cual me invita a volver y seguir indagando e intentar saber un poquito más.

Bibliografía

Adaptive significance of permanent female mimicry in a bird of prey


Marsh harrier birds suggest there are evolutionary advantages to gender bending

Ficha de muda del aguilucho lagunero (Javier Blasco Zumeta)

Proporción de sexos y laguneros (Ignacio Gámez)


Plumage variability of Marsh Harriers (British Birds)

Andarríos chico (Actitis hypoleucos)

El otro día hice una sesión de fotografía, aguardando varias horas en un escondite en busca de una fotografía de algún cormorán, garza real y porque no soñar con que la nutria aparezca por un azud en el río Alcanadre, allá por Monegros. No tuve demasiada suerte, ningún ave se colocó a la suficiente distancia como para realizar alguna fotografía decente sin embargo me entretuve en realizar algún vídeo. Cada día me atrae más eso del vídeo y del uso del digiscoping, quizás demasiados aumentos y poco control para realizar imágenes estabilizadas, aún con una buena rótula, aún así se pueden realizar cosas interesantes.

Un andarrío chico (Actitis hypoleucos), el primero del año por cierto, aún me permitió entretenerme y darle vueltas a un asunto. Llama la atención lo inquietas que son algunas limícolas, moviendo su cola arriba y abajo en un incesante movimiento. Y allí andaba absorto ante el acicalamiento del andarríos cuando se empezó a mover y comenzó a alimentarse. Se colocó en el borde del azud, junto a un pequeño salto de agua; su continuo movimiento de medio cuerpo y el hundimiento de su cabeza en busca de presas lo hacía desaparecer y su lomo se confundía con el movimiento del agua. Llegas a sorprenderte con la adaptación al medio de las aves y como puedes tenerlas delante de tus morros y no verlas. Me dió por pensar como podría se vería este ave desde las alturas, como si fuese un depredador, imaginé que no sería fácil distinguir esa tonalidad con el color del agua, además de generar ese movimiento justo donde el agua también se está moviendo.