A tierras de Darwin

Me voy 10 días a las tierras que vieron nacer a “Charlie” así que ya nos veremos a la vuelta, a principios de noviembre a ver que os puedo contar.
Un saludico.

Me voy 10 días a las tierras que vieron nacer a “Charlie” así que ya nos veremos a la vuelta, a principios de noviembre a ver que os puedo contar.
Un saludico.

Como bien sabeis es época de paso para muchas aves, hace unos días os contaba que veía las primeras grullas, antes de eso papamoscas cerrojillos, mosquiteros y petirrojos. Ahora le toca el turno a los colirrojos tizones (Phoenicurus ochruros) y aunque se pueden observar a lo largo de todo el año, su número se incrementa por estas fechas con la llegada de aves invernantes.

Esta pequeña ave realiza una muda postnupcial completa que suele terminar a finales de septiembre o principios de octubre. Comento esto porque ahora el aspecto de muchas aves cambia y como no, los colirrojos se vuelven algo más discretos, sin la “presión” que supone estar en buenas condiciones para encontrar pareja (muda prenupcial). Lo más destacado en el macho es que pierde ese barbero negro tan llamativo que en ocasiones les cubre parte del pecho. Ahora sin embargo, la mancha se reduce a un antifaz negro y quizás alguna leve mancha en la garganta. Desconozco si siguen el mismo patrón de muda en la mancha que en el caso de los gorriones comunes (Passer domesticus), que para economizar aprovechan el desgaste de las diferentes partes de la pluma según su pigmentación (a más oscuras, más resistentes). La falta de pigmentación en las puntas acelera su erosión, facilitando su desaparición mientras se hace visible la parte interna de la pluma mucho más vistosa (Bogliani & Brangi, 1990). Continuar leyendo…

Todos dejamos pistas de nuestro paso incluso los animales y debemos saber distinguirlas para conocer un poco más sobre los moradores del entorno. Tengo la costumbre de llevarme ciertos restos a casa, ya sea a través de fotografías (como en los excrementos) o bien directamente huesos y egagrópilas para una clara identificación guías en mano.
Una de las habilidades de las rapaces (y otras aves) es comer sus presas enteras o a trozos bastante grandes con lo cual es normal que se lleven al estómago pelos o plumas, carne y huesos. Sus fabulosos jugos gástricos y su estómago hacen el resto. Una vez digeridos los restos no aprovechables, normalmente huesos, pelos y plumas materiales indigerible para la mayoría de los animales, su estómago forma una bola con dichos restos, recubriéndolos con los pelos o plumas y segregando una mucosa que la envuelve, para expulsarlo por el esófago regurgitándolos, normalmente en sus posaderos habituales, ya que tardan hasta 12 horas tras haberse comido a su presa. Continuar leyendo…
El seguimiento vía satélite ha permitido a un equipo de investigación revelar por primera vez los misterios de la ruta migratoria del halcón de Eleonora. En total, más de 9.500 kilómetros por el interior del continente africano desde las Islas Baleares y Columbretes hasta la isla de Madagascar. Entre otros secretos hasta ahora ocultos, los científicos han demostrado que estos halcones migran de día y de noche, y superan supuestas barreras ecológicas como el Desierto del Sahara.
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Autor del Estudio: Pascual López-López

Sigo disfrutando y aprendiendo de estas tierras tan ricas de vida. En mi última escapada (supuesta, pues esta entrada representa dos salidas: el 6 y 9 de octubre, la segunda con compañía) había disfrutado de la observación de un pequeño grupo de avutardas y estaba dispuesto a ir para buscarlas de nuevo además de intentar encontrar otras joyas de la avifauna de la zona.
Las avutardas se resistieron a ser encontradas, aún sigo sorprendiéndome como estas enormes aves llegan a ser tan esquivas en parajes tan abiertos. Supuestamente en una zona sin ningún “estorbo” para la visión y abarcando grandes extensiones de terreno parece incomprensible como unas aves de semejante tamaño pasen desapercibidas a la vista. Ni rastro, recorro caminos y oteo el horizonte dejándome los ojos pero las avutardas no aparecen pero en el camino se cruzan otras especies. De nuevo Manuel (Gwaihir) me acompaña en mis andaduras… Continuar leyendo…