Hace poco leí que nuestra interacción con el resto de los seres vivos no es más que otra dificultad añadida para nuestros compañeros de batalla en este insignificante pero apasionante rincón del Universo. Así pues las especies que peor se adapten a nuestra compañía no seguirán en el vaivén imparable que supone la evolución, que no es más que una continuación de cambios. Lejos de excusarme ante la infinidad de barbaries y poco respeto hacia la vida en este planeta no deja de ser una gran verdad.
Dicho esto, algunas especies de aves sufren unos riesgos añadidos a sus adaptaciones ante nuestra presencia y las cigüeñas son un claro ejemplo de ello. Este ave siempre ha estado muy ligada al ser humano, tanto es así que es una de las aves más representativas en nuestra cultura al ser la imagen de la llegada de los bebes recién nacidos. Su facilidad para convivir con nosotros en nuestras propias ciudades y pueblos, apostando sus nidos en iglesias, postes de la luz, árboles; su interacción directa con la agricultura como gran consumidora de roedores y otros animales que salen al paso del tractor; el aprovechamiento de recursos alimentícios en nuestros vertederos… ha hecho que las cigüeñas se hayan recuperado en las últimas décadas. (more…)









