En una zona de Monegros cercana al río Alcanadre es habitual ver a los aguiluchos laguneros (Circus aeruginosus). Esa mañana pude disfrutar de los vuelos nupciales que hacen estas rapaces, espectacular ver al macho ascender a gran altura hasta casi perderse de vista para luego realizar picados con tirabuzones hasta bajar a donde se encuentre la hembra y quizás copular. Esa mañana pude realizar fotos a dos ejemplares y hay es donde empezó lo divertido.
Queda tanto por descubrir, por saber… ya en mis observaciones mientras realizaba las primeras fotografías me fijé que aquel individuo con apariencia de hembra o de juvenil tenía algo que se salía de lo común, tenía el iris amarillo, una característica típica de los machos y según la bibliografía que he consultado un rasgo distintivo. En mi búsqueda lo primero que hice fue buscar en la página de Javier Blasco, un referente en cuanto a fichas de mudas, y en las páginas 3 y 4 de la ficha del lagunero aparece una foto de una hembra con iris amarillo.
La cosa no queda ahí, en las pocas fotos que puede obtener, fueron pocos segundos, el plumaje del ejemplar parece bastante nuevo y podría parecer un ejemplar jóven aunque un ejemplar juvenil estaría cambiando las plumas de vuelo para estas fechas, mientras que los adultos lo hacen un poco más tarde, la hembra durante la incubación ya en mayo y los machos algo más tarde (6 semanas después). Compartiendo la foto con varios compañeros parece que dicho ejemplar tiene plumas de dos generaciones en las secundarias, las más internas muy marrones y algunas secundarias más externas algo más azuladas. La cola parece marrón lisa (sin las barras características de las hembras que aparecen en la guía de Javier Blasco). Además el ojo amarillo determina que no se trata de un juvenil.
Sin embargo hay una posibilidad de que estemos ante un ejemplar con características medias entre una hembra y un macho. Entre los que solemos ver estas aves nos ha llamado la atención de que la mayoría de las veces observábamos ejemplares hembra y/o jóvenes y rara vez machos (muy distinguibles en su plumaje adulto). Hay varios estudios al respecto al porqué de este motivo, parece ser que algunos machos de aguilucho lagunero tienden a tener un “aspecto” de hembra en su plumaje para evitar confrontaciones con otros machos, os dejo aquí este estudio.
Eduardo Ruíz Baltanás, un fotógrafo español ya ha retratado una cópula de laguneros donde el aspecto de ambos individuos era casi idéntico. Me quedo ante la duda de la “identidad” de este ejemplar, motivo el cual me invita a volver y seguir indagando e intentar saber un poquito más.
Bibliografía
Adaptive significance of permanent female mimicry in a bird of prey
Marsh harrier birds suggest there are evolutionary advantages to gender bendingFicha de muda del aguilucho lagunero (Javier Blasco Zumeta)










