Pistas: Ambiente forestal ligado a zonas húmedas, foto tomada en Zaragoza el día 10 de mayo.
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17 mayo, 2012
30 marzo, 2012
Invernada de treparriscos en Monegros
Durante gran parte del invierno he podido observar al treparriscos (Trichodoma muraria) en un rincón de Monegros. El treparriscos es un ave con una envergadura de unos 16 cm, parecida al gorrión, pero con las alas más anchas y redondeadas, cola corta e inconfundible con su largo pico que recuerda a un agateador de mayor tamaño. De vuelo mariposeante, como las abubillas, siempre esta ligado a cortados y paredes rocosas aunque también puede ser observado en paredes de casas de pueblos, presas… Propio de montaña y migrador parcial, realiza pequeños movimientos (aunque no por ello menos asombrosos) que los desplazan de sus zonas de cría en los Pirineos, en el caso de Aragón, hasta zonas bajas del valle incluso zonas de Teruel. Revisando el Rocín (Anuario Ornitológico de Aragón) he encontrado fechas de invernada hasta la primera de semana de abril para Monegros, como ocurre en este caso, que ya estamos a finales de marzo
A lo largo de las semanas su presencia ha sido contínua viéndolo en diversas ocasiones con la primera observación el 23 de enero hasta la semana pasada cuando pude observar dos ejemplares. El tiempo anterior desconozco si eran dos individuos diferentes o un único sólo. En este caso pude ver a las dos aves a la vez y fotografiarlas con su posterior identificación por poseer plumajes diferentes. Durante el invierno el plumaje más vistoso del macho del treparriscos se “apaga” como le ocurre a muchas otras especies, teniendo para estas fechas la típica tonalidad grisácea de su manto y la garganta blanca, cosa que también le pasa a la hembra haciendo muy difícil sexarlos con tan sólo verlos con dicho plumaje. Sin embargo el plumaje nupcial destaca por la garganta y pecho negros de los machos, así como las zonas rojas de sus alas más patentes. Por otro lado, la hembra más discreta suele tener el mentón, garganta y parte superior del pecho blancuzcos, si acaso algunos ejemplares con una macha negra rodeada de blanco-gris.
En las fotos iniciales, las de enero, se puede observar a un ejemplar con toda la garganta blanca. Sin embargo en esta ocasión podemos ver a estos dos ejemplares, uno claramente un macho con el plumaje nupcial y el otro con el que no me atrevo a concretar su sexo. Posee una mancha pequeña negra como ocurre con algunas hembras aunque no estoy seguro ya que tienen una muda prenupcial, entre febrero y abril, cambiando plumas corporales para adquirir el plumaje nupcial y puede que vaya más retrasado.
Sea como fuere, poder observar esta especie es un placer. Aparte de ser un ave preciosa y propia de zonas montañosas, hacen más que agradables sus observaciones en zonas más sureñas, donde “los del Valle” no los solemos tener tan a mano. De comportamiento inquieto, muestra una gran habilidad que bien hace gala a su nombre, al colocarse en las más diversas posturas para acceder a su alimento que se basa en pequeños invertebrados y arañas. Esperemos volver a verlos el invierno que viene.
24 diciembre, 2011
El Libro de las Rapaces
Hace poco llegó a mis manos esta obra maestra, otro gran libro al que hacer sitio en mis estrechas estanterías. Ya tenía ganas, no era menos, conozco al editor y autor de muchas de las fotos, a otros fotógrafos y sabía del trabajo de este libro hace ya un par de años… un gran esfuerzo que ya esta dando sus frutos con grandísimas críticas.
Lejos de ser el típico libro de sólo fotografías de rapaces, donde han colaborado muchos de los mejores fotógrafos de España, es también una obra de consulta para el amateur o el experto en rapaces. Desgrana capítulo a capítulo las 24 especies de rapaces diurnas de la Península Ibérica ofreciendo información detallada e inédita para muchas de ellas.
Podeis visitar su web: El Libro de las Rapaces y echarle un vistazo, sin duda un gran libro que puede convertirse en un regalo perfecto (y no sólo para estas fechas). Desde aquí quiero expresar mis felicitaciones a Marcos Lacasa e Isabel Rodríguez por toda la currada que os habéis pegado para el disfrute del personal.













