Migración en los Monegros

Portada Aire Libre del Diario Alto Aragón

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Se acabó el verano, hace ya varias semanas que no se oyen a los vencejos en nuestros pueblos y ciudades, ahora sólo se ven pequeños grupos de golondrinas y aviones que se concentran para seguir su viaje hacia el sur. También podemos ver de paso a papamoscas cerrojillos, mosquiteros musicales, collalbas grises… y dentro de poco comenzaremos a ver ya a los invernantes por nuestra tierra. Y hablando sobre la migración, hace poco me publicaron un artículo en el diario Alto Aragón sobre la migración en los Monegros, os dejo aquí el enlace por si queréis echarle un vistazo.

Grupo de cernícalos primilla

Grupo de cernícalos primilla

Estando en Villanueva de Sigena decidí dar una vuelta, como siempre usando el mismo recorrido, y aunque escasamente estuve una hora dio mucho de si. Quizás lo más destacable de la jornada fueron ver ciertas especies migradoras, quizás las últimas observaciones para estas especies en lo que queda de año. Pude sorprender a una carraca, muy esquiva por cierto, si se suelen ver por esta fecha en paso aunque en la zona también cría alguna pareja. Lo más destacado fueron los cernícalos primillas que se podían ver en pequeños grupos de 4-5 ejemplares alimentándose así como grupos más numerosos apostados en las torres eléctricas. Es habitual en esta especie observar concentraciones, en ocasiones muy numerosas.

Mochuelo (Athene noctua)

Mochuelo (Athene noctua)

No fallan tampoco los residentes, como el mochuelo, donde en una pequeña casa derruida había tres jóvenes ejemplares mirando con esa curiosidad característica de los mochuelos. También se pueden ver ya buenos grupos de avefrías que de cara al invierno visitan arrozales y otros campos de labor para alimentarse.

Mochuelo (Athene noctua)

Mochuelo (Athene noctua)

Alcaraván (Burhinus oedicnemus) Stone curlew

Quizás una de las aves más difíciles de observar al poseer uno de los plumajes más crípticos de toda la avifauna española. Este limícola es bastante diferente al resto de sus congéneres pues no esta ligada a zonas con agua y limos, sino más bien a lo contrario, a zonas áridas. Además la mayor parte de su actividad la realiza durante el amanecer o el atardecer, siendo habitual oir su agudo sonido en plena noche, de ahí esos ojos exageradamente grandes y amarillos que recuerdan a los de un búho.

Habitual en campos de cultivo de secano, barbechos y campos de almendros podemos encontrarnos a los alcaravanes pasar las horas de más calor al cobijo de alguna retama o almendro donde permanecerá agazapado y confiando en un plumaje que lo hace prácticamente invisible. Pero si se siente observado comenzará una táctica que consistirá en apretarse lo máximo al suelo y si eso no funciona comenzará a moverse de manera lenta, con cortos pasos y paradas constantes volviendo loco al observador que puede perderlo de vista en cuestión de segundos y para cuando lo vuelve a ver el alcaraván está ya a una distancia considerable. De caracter gregario, sobre todo en sus pasos migratorios es asiduo a las escasa charcas de los Monegros. Del alcaraván tengo el grato recuerdo de esas imágenes de Félix Rodríguez de la Fuente en la estepa manchega donde el macho llama la atención del halcón peregrino, haciéndose el herido, para captar la atención del depredador y así salvar a la hembra que esta incubando los huevos.

Restos por identificar

Para principios de marzo recogí este ala de un ave que todavía no he podido identificar. El hábitat donde me encontré los restos es un soto abierto en los Monegros en una zona con ruinas de una casa, un ambiente rodeado de chopos, álamos y pastos abiertos muy cerca del río.

Podemos observar que al menos el ala extendida debe tener unos 15-20 cm con lo cual podríamos deducir que el ave tiene unos 50 cm de envergadura. El peso del ala es de 1,6 gramos. ¿Alguna idea?

Los riesgos de las cigüeñas monegrinas

Hace poco leí que nuestra interacción con el resto de los seres vivos no es más que otra dificultad añadida para nuestros compañeros de batalla en este insignificante pero apasionante rincón del Universo. Así pues las especies que peor se adapten a nuestra compañía no seguirán en el vaivén imparable que supone la evolución, que no es más que una continuación de cambios. Lejos de excusarme ante la infinidad de barbaries y poco respeto hacia la vida en este planeta no deja de ser una gran verdad.

Dicho esto, algunas especies de aves sufren unos riesgos añadidos a sus adaptaciones ante nuestra presencia y las cigüeñas son un claro ejemplo de ello. Este ave siempre ha estado muy ligada al ser humano, tanto es así que es una de las aves más representativas en nuestra cultura al ser la imagen de la llegada de los bebes recién nacidos. Su facilidad para convivir con nosotros en nuestras propias ciudades y pueblos, apostando sus nidos en iglesias, postes de la luz, árboles; su interacción directa con la agricultura como gran consumidora de roedores y otros animales que salen al paso del tractor; el aprovechamiento de recursos alimentícios en nuestros vertederos… ha hecho que las cigüeñas se hayan recuperado en las últimas décadas. Continuar leyendo →

Invernada de treparriscos en Monegros

Durante gran parte del invierno he podido observar al treparriscos (Trichodoma muraria) en un rincón de Monegros. El treparriscos es un ave con una envergadura de unos 16 cm, parecida al gorrión, pero con las alas más anchas y redondeadas, cola corta e inconfundible con su largo pico que recuerda a un agateador de mayor tamaño. De vuelo mariposeante, como las abubillas, siempre esta ligado a cortados y paredes rocosas aunque también puede ser observado en paredes de casas de pueblos, presas… Propio de montaña y migrador parcial, realiza pequeños movimientos (aunque no por ello menos asombrosos) que los desplazan de sus zonas de cría en los Pirineos, en el caso de Aragón, hasta zonas bajas del valle incluso zonas de Teruel. Revisando el Rocín (Anuario Ornitológico de Aragón) he encontrado fechas de invernada hasta la primera de semana de abril para Monegros, como ocurre en este caso, que ya estamos a finales de marzo

A lo largo de las semanas su presencia ha sido contínua viéndolo en diversas ocasiones con la primera observación el 23 de enero hasta la semana pasada cuando pude observar dos ejemplares. El tiempo anterior desconozco si eran dos individuos diferentes o un único sólo. En este caso pude ver a las dos aves a la vez y fotografiarlas con su posterior identificación por poseer plumajes diferentes. Durante el invierno el plumaje más vistoso del macho del treparriscos se “apaga” como le ocurre a muchas otras especies, teniendo para estas fechas la típica tonalidad grisácea de su manto y la garganta blanca, cosa que también le pasa a la hembra haciendo muy difícil sexarlos con tan sólo verlos con dicho plumaje. Sin embargo el plumaje nupcial destaca por la garganta y pecho negros de los machos, así como las zonas rojas de sus alas más patentes. Por otro lado, la hembra más discreta suele tener el mentón, garganta y parte superior del pecho blancuzcos, si acaso algunos ejemplares con una macha negra rodeada de blanco-gris.

En las fotos iniciales, las de enero, se puede observar a un ejemplar con toda la garganta blanca. Sin embargo en esta ocasión podemos ver a estos dos ejemplares, uno claramente un macho con el plumaje nupcial y el otro con el que no me atrevo a concretar su sexo. Posee una mancha pequeña negra como ocurre con algunas hembras aunque no estoy seguro ya que tienen una muda prenupcial, entre febrero y abril, cambiando plumas corporales para adquirir el plumaje nupcial y puede que vaya más retrasado.

Sea como fuere, poder observar esta especie es un placer. Aparte de ser un ave preciosa y propia de zonas montañosas, hacen más que agradables sus observaciones en zonas más sureñas, donde “los del Valle” no los solemos tener tan a mano. De comportamiento inquieto, muestra una gran habilidad que bien hace gala a su nombre, al colocarse en las más diversas posturas para acceder a su alimento que se basa en pequeños invertebrados y arañas. Esperemos volver a verlos el invierno que viene.

Nutria (Lutra lutra)

Aunque aún pensaba que tadaría en ofreceros alguna post nuevo no puedo resistirme en poneros una de mis recientes alegrías. Tras varios meses, para ser exacto tres, en búsqueda y captura de la nutria (Lutra lutra) por fín puedo decir que la he fotografíado y realizado un vídeo con una cámara de fototrampeo que adquirí hace poco.

En la foto sale la mitad y en el vídeo la otra que falta… esquiva sin duda la nutria, me ha costado lo suyo poder conseguir una imagen de ella. Tendré que seguir perfeccionando la técnica, buscando mejores lugares confiando en que Ara me siga descubriendo misterios de los mamíferos que para el atrofiado olfato del humano pasa desapercibido.

Os iré contando…

Andarríos bastardo en los Monegros

El viernes 19/11/2011 fue uno de esos días para memorar. Estoy en el campo antes de que salga el sol y esta noche el cielo despejado a producido escarcha o rosada como aquí se le conoce avisando de que el otoño ha entrado y que para el invierno no falta mucho. El amanecer increiblemente bello, viendo al astro ascender de las copas de los chopos que se tornan amarillos como el y la bruma envuelve todo creando una atmósfera fantasmagórica.

Visito una zona con arrozales, ahora encharcados y cosechados que propician la aparición de fauna ligada a estas masas de agua temporales y tan ricas en alimento. Entre los juncos pude ver los primeros escribanos palustres. unas pocas de cigüeñas blancas y agachadizas alimentándose en la zona. Pasé por una pequeña balsa donde no fallan la focha, zampullín chico o la gaviota reidora.

En los campos baldíos se hacen numerosos los bandos de estorninos negros, donde ya se ve algún ejemplar de estornino pinto, jigueros, pardillos y buenos bandos de trigueros. En los campos cercanos a una granja de vacas observé garcillas bueyeras, garzas reales, cuervos, urracas, gorrión común… La alternancia de diversos hábitats, naturales o antrópicos, diversifica en gran número las aves que se pueden observar en una pequeña zona.

Son esos arrozales donde entre otras limícolas como el andarríos grande, correlimos común, pude ver un andarríos bastardo. Me llamó la atención el color naranja de sus patas, una ceja bien marcada y un pico corto y oscuro. Revisé la guía, los limícolas son un grupo de aves que requieren una observación detallada pues la variedad de especies y plumajes las convierten en un pequeño reto para el observador poco experimentado en este grupo.

La jornada se completa hasta ver un total de 51 especies y en especial con la observación de 9 sisones o más de 20 alcaravanes.

Monegros: De nuevo sorprendiendo (I)

Hace cosa más de un mes realicé una salida por zonas de regadío alternadas con cultivos de secano, frutales y algún que otro pequeño embalse. Esta vez no me acerqué a la zona del pinar pero es que no tuve tiempo pues los campos inundados y las paredes rocosas dieron bastante de sí.

Comienzo el viaje desde el pueblo, donde es habitual ver a estorninos negros, tórtolas turcas, gorriones… y ya un poco a las afueras junto a los almacenes o viejas casas se puede observar al mochuelo común incluso a plena luz del día. Recorro la primera zona que aún conserva pequeñas zonas más similares a la estepa con zonas de ontinar, sisallo y esparto. Aquí es fácil observar cogujadas montesinas, rara vez a alguna alondra, y aunque no es el tiempo es buena zona para collalbas.

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Monegros: Laguna de Sariñena 13/10/2010

Justo una semana después de mi última visita a la Laguna de Sariñena vuelvo a tierras monegrinas huyendo de la caótica Zaragoza que se encuentra en fiestas. Estos últimos días ha llovido y la mañana ha salido algo nublada aunque a lo largo del día la climatología mejorará permitiendo que a mitad de mañana pueda sacar alguna foto decente. Por desgracia, o fortuna, cuando el cielo estaba más gris y la luz era pésima disfruté durante unos quince minutos de la observación de una de las rapaces más desconocidas, el alcotán (Falco subbuteo).


Este halcón de tamaño mediano, con una envergadura de 69-84 cm., posee una silueta característica, con cola corta y recta, alas muy puntiagudas. Su forma de vuelo es rápida, ágil y elegante capturando en el aire a sus presas. Cuando caza sus batidos son rápidos, rígidos y regulares, interrumpidos por planeos fugaces que acaban en un picado vertiginoso con las alas parcial o casi completamente cerradas. Sin embargo en esta ocasión sus movimientos son más tranquilos y gráciles, mezclando el veloz vuelo de caza con planeos y remontes, sin duda estaba capturando insectos.


Ha modificado sus costumbres reproductores, retrasándola para que los pollos nazcan poco antes de la migración de los pequeños pájaros, especialmente paseriformes, sus presas favoritas. Así que para estas fechas es normal observar ejemplares, y si la cita es tardía es muy probable que sea un individuo jóven como parece ser este caso (plumas centrales caudales sin barrear). Hace cosa de un tres semanas, el día del rescate de los lagartos, observé un ejemplar cercano a Zuera; el sábado 9/10/2010 otro en el Galacho de Juslibol y ahora este. Sin embargo esta última observación fue larga y disfruté de una rapaz un tanto desconocida y con costumbres curiosas, durante varios minutos me entretuve viendo como cazaba insectos. Continuar leyendo →